domingo, 11 de febrero de 2018

POLÍTICOS DE CARNAVAL



Las carreras de la gente que llega desde las bocacalles al escuchar la música, la algarabía de niños adelantados, el vendedor de globos y las lentas motos de la policía local, anuncian que el desfile está al llegar. Un asesor habría lanzado la idea de que, ante la última pérdida de crédito generalizada de los/las representantes de la ciudadanía, estaría bien que se acercasen al pueblo y participasen de sus fiestas. Así que este desfile prometía, y la gente no se lo quería perder. El orden de aparición de personajes era (casi) siempre aleatorio.
Abrían la comitiva unos que parecían venir de Juanito Vaderrama y Dolores Abril. Venían cantando “peleas en broma”, esa canción que parece que se odian para acabar declarándose amor eterno. Lo único es que cuando llegaba el estribillo, el del sombrero cordobés en vez de decir “¡cómo no voy a quererte!”, decía “¡es el vecino el que quiere al queriente y es el queriente el que quiere querer al que se quiere!” Y claro, M punto Rajoy fue calado pronto. Quien le acompañaba cambiaba la letra de manera continua según soplara el viento, e igualmente el señor Rivera fue calado rapidito.
Les seguía Felipe VI, quien cantando la canción de su hermano Camilo, solo aludía a su forma de vida y a la de su familia: “¡Mooooola!¡maaaaazo!”, repetía una y otra vez. Doña Leticia, que otrora vistiera de Mari Carmen y sus muñecos, ahora aparece ataviada de doña Rogelia.
Venía detrás alguien cuyo flequillo le delataba. Disfrazado de El Fugitivo, Puigdemont escribía una carta a Junqueras: “Vamos, tranquilo que esto siempre ha sido así: por lo mismo, yo de derechas vivo como dios, y tú, de izquierdas, en la cárcel disfrazado de El Lute. No pasa náaa”.
Luego parecía llegar alguien disfrazado de Pablo Iglesias. Cuestionado por una joven y malpagada reportera, explicaba: “Realmente soy Pablo Iglesias, en persona, y gusto de disfrazarme de aquellos grandes personajes históricos, importantes para la civilización, y por supuesto, tras una decisión horizontal, he decidido disfrazarme de mí mismo”. Y siguió camino, siempre delante y molestando a uno disfrazado de Milhouse.
Venía también alguien disfrazado de Príncipe de Beukelaer: Alto, con porte, apuesto, dulce y sabroso a primera vista, pero que deshacía en cuando le intentabas sacar algo en claro. Sí, Pedro Sánchez había sido reconocido también.
Venía luego Eduardo Manos Tijeras. Difícil de identificar al inicio, sus incesantes palabras ya dieron una pista: “Lo recorto, lo recorto, lo recorto”. Si bien fue la peineta que le asomaba por arriba lo que terminó de aclarar que la Cospe no iba a faltar al acto, fuera en directo o en diferido.
Siguiendo peligrosamente cerca los pasos de Cospedal, un Rey Mago, porque Page era poco para él mismo. Una nube de palmeros a su alrededor no dejaba duda del paso del manchego. De repente, la Cospe cambió su ruta para saludar a un amigo, y él siguió nuevamente de cerca sus pasos, siempre en su camino.
Alguien mezcla de Don Vito Corleone y el tío Gilito, rodeado de los golfos apandadores, sentenciaba que Bárcenas y una buena representación de miembros del Partido Popular se aproximaban. Torquemada, disfrazado de Rafael Hernando (han leído bien), los vigilaba de cerca.
Andaba también un Yoda con los bolsillos llenos de billetes de 500€ preguntando por dónde se iba a Andorra. Era Jordi Pujol… ¿disfrazado?
Cruella de Vil no faltó, con su coche atropellando y con secuaces que se hacían ricos con fechorías. Mientras seguía insultando al policía municipal, este escribía su nombre en la multa: “Es-pe-ran-ci-ta”.
Un disfraz de vetusto madroño recibía vítores a su paso de ¡vetusta mola! ¡Carmena por allí!
Una Alicia en el país de las maravillas, que caminaba a dos palmos del suelo y solo se paraba para mear colonia, señalaba también la presencia de Arrimadas.
Pasó, como siempre, alguien vestido de El Zorro. Persiguiendo el mal y defendiendo el bien, de aquí para allá, intentado sumar peña a la causa... ¡Ay, Garzón!
Sin despegarse de la charanga y vestido de Travolta, Iceta era muy reconocible.
Y cerrando la comitiva, recogiendo cualquier moneda o cosa que se cayera (pero devolviéndola solo a los más ricos), Montoro disfrazado de señor Burns.


@CPuenteMadera

domingo, 4 de febrero de 2018

Experimentos

Las recientes noticias de cómo los fabricantes alemanes de coches han experimentado los efectos de los gases de los vehículos en monos y humanos es indignante pero, tristemente, no del todo sorprendente.
Desde que el mundo es mundo, como diría un castizo, el ser humano experimenta y experimenta, con el planeta, con otros seres vivos, con sus congéneres. Los fines pueden ser la investigación científica o sociopolítica, o el simple entretenimiento movido por la curiosidad; los métodos, desde los más inocuos a los más terribles.
Sobre los organismos humanos todos los días experimenta la ciencia cuál es el efecto de uno u otro medicamento, y tristemente se vale de la pobreza humana para ello. Antes se ensayan y prueban en esos pobres seres vivos que han tenido la mala suerte de coincidir con el homo sapiens sobre la faz de la tierra. Desde hace tiempo se sabe que grandes marcas comerciales occidentales prueban sus alimentos en niños africanos y asiáticos.
Sobre las sociedades el abanico de experimentos parece infinito. Se somete a un conjunto de individuos a una campaña intensiva de publicidad, azuzada por sus correspondientes intereses económicos, y se puede conseguir que sus individuos se interesen masivamente por un producto musical como Operación Triunfo (y consuman), por los concursos de cocina (y consuman) o por los móviles Apple de funcionamiento deliberadamente defectuoso (y los consuman). Se crea la necesidad de que se consuma una marca de crema de cacao como Nutella, y los individuos la consumen, e individuos que no están desnutridos casi mueren en la lucha por conseguirla más barata. Se crea la necesidad de un artilugio electrónico, una marca de ropa, unos zapatos, un lo que sea… y en las rebajas miles de individuos de sociedades desarrolladas se pelean hasta la muerte por conseguirlo unos euros más baratos. Conclusión: reduciendo a sus individuos de ciudadanos a consumidores, el capitalismo experimenta con las sociedades masas y las maneja a su antojo.
África ha padecido el experimento europeo de la ocupación colonialista e imperialista y la nueva dependencia del neocolonialismo económico: el resultado es un continente empobrecido y del que sus habitantes huyen, muriendo ahogados por miles en el intento. “La doctrina del shock” ha explicado cómo diferentes instancias políticas y económicas del capitalismo han experimentado, con el instrumental de la psicología social, con las sociedades a las que quieren conducir, sometiéndolas, por el camino del libre mercado.
A otro nivel nuestro país ha sido sometido en dos ocasiones al siguiente test político: pídale a los ciudadanos que voten a partidos que les roban y que les dan ruedas de prensa por plasma o que quieren gobernarlos por internet, pero que azuzan en las masas el sentimiento nacionalista. El resultado es el mismo: PP y Convergencia (o PDeCat) ganan las elecciones. El nacionalismo, donde sea, nunca falla en los ensayos: galvaniza las pasiones, evapora la racionalidad, descompone la solidaridad, precipita el odio y la agresividad, neutraliza la memoria.

La proximidad de las elecciones municipales (solo queda un año, eso no es nada) abre ahora en España un tiempo de análisis de experimentos políticos, cuyos componentes no son nuevos, pero cuyo resultado definitivo aún no es seguro: ¿sumarán Podemos e Izquierda Unida más juntos que por separado?, ¿superará o igualará la derecha de Ciudadanos a la derecha del PP?, ¿superará el PSOE su estructura medieval de baronías?, ¿se concederá el sobresaliente solo con matricularse a los niños y las niñas en los colegios, a los y las adolescentes en los institutos, a los y las jóvenes en las universidades… de la misma forma que a una niña llamada Leonor se le concede la condecoración del Toisón de Oro sin haber tenido tiempo ni de sacarse 1º de ESO? El ser humano, siempre experimentando…




viernes, 26 de enero de 2018

PENSIONES DIGNAS


Todavía siguen haciendo daño a nuestros oídos los exabruptos pronunciados hace unos días por Celia Villalobos, diputada del PP y presidenta de la Comisión de Seguimiento del Pacto de Toledo. No tuvo ningún pudor en afirmar que “hay ya un número importante de pensionistas que está más tiempo en pasivo, es decir cobrando la pensión, que en activo, trabajando”. Lo de esta señora es de traca, una política cuasi profesional con sueldo desorbitado que insulta de esta manera tan grosera a los maltratados pensionistas que, la mayoría de ellos, se ven y se desean para llegar a fin de mes con una pensión reducida y ultracongelada.

Villalobos olvida que hay algunos políticos que nunca han trabajado, son pensionistas toda la vida. Esta profesional del insulto y la vaguería tiene las neuronas de escayola, le fraguaron hace ya mucho tiempo y no ha hecho ni una conexión nueva desde entonces. ¡Una pena!

Lo que es impresentable es que un país que crece por encima del 3% revalorice sus pensiones solo un 0,25%. Esto es un robo a mano armada, perdiendo todos los años poder adquisitivo. Las pensiones, después de la aprobación de una serie de leyes injustas en los años pasados, por parte del Parlamento, en el año 2018 están siendo noticia de portadas ya que van a “subir” el ridículo 0,25%, por quinto año consecutivo, cuando la subida del I.P.C. se ha calculado en un 1,75%, con el agravante de haber sido vaciado el Fondo de Reserva de las Pensiones.

Villalobos y los gobernantes del Partido Popular olvidan que las cifras son escalofriantes. La mitad de los 9,5 millones de pensionistas que hay en España percibe una pensión inferior a 700 euros mensuales, una cantidad que no da para vivir ni para pagar las facturas básicas; una cantidad todavía más miserable si tenemos en cuenta que millones de personas en situación de desempleo o de pobreza viven a cuenta de la pensión de su pariente de mayor edad. Concretamente, cerca de un millón de pensionistas sostienen a sus hijos desempleados o con empleos precarios. ¡Esto es un escándalo! Mientras el gobierno popular recorta al máximo las prestaciones a los pensionistas, el partido que lo sostiene y numerosos altos cargos se han financiado y llenado los bolsillos robando el dinero de todos los españoles.

Hoy queremos recordar que la Reforma Laboral de 2010 del Gobierno de Zapatero que abarató y facilitó el despido para contentar a Bruselas y la todavía más virulenta reforma del Gobierno de Rajoy del año 2012 que trajo como consecuencia altos niveles de paro, bajos salarios, precariedad laboral masiva y contratación abusiva, contribuyeron decisivamente al déficit de la Seguridad Social: las cotizaciones no cubren los gastos y el gobierno ha recurrido de manera sistemática a vaciar el denominado Fondo de Reserva de las Pensiones. Nos ocultan intencionadamente que el Sistema de Pensiones tuvo hasta hasta el 2010 superávit. Con ese sobrante de nuestras pensiones, parte se utilizó para otros menesteres: AVE, autopistas, Autonomías, etc., cuando realmente esa financiación debería haberse hecho con los fondos del Estado.

La propia diputada Villalobos y numerosos dirigentes populares nos “orientan” para tener un Plan de Pensiones privado. ¡Gran negocio a la vista para los de siempre! Tienes que meter a un banco privado nuestro dinero público y lo tenemos que retraer de nuestra nómina. Si a los salarios, ya de por sí precarios y de miseria, les quitamos cierta cantidad, ¿qué queda esa paga mensual? Es una realidad que hay cientos de miles de trabajadores y trabajadoras a quienes no les llega su nómina para pasar el mes, si hay millones de parados y paradas, si hay millones con empleos precarios, ¿cómo van a poder pagarse sus pensiones? No le demos más vueltas, el garante de nuestras Pensiones tiene que ser el Estado, que para eso cotizamos.

¿Queremos equipararnos con nuestros vecinos europeos en el tema de pensiones? Pues el Estado español reserva el 10,2% del PIB para el Sistema de Pensiones. Actualmente la Unión Europea dedica el 13,5%. Es decir, tenemos en la actualidad un desfase del 3.3%. Quizás a algunos no les interesa mirar a Europa, el sonrojo de la desvergüenza les paraliza y mejor seguir con pensiones de miseria.

Se deben elevar los ingresos a la Seguridad Social, subiendo los salarios más bajos, elevando las dotaciones presupuestarias, recurriendo a nuevos impuestos a las grandes fortunas y a las transacciones económicas especulativas, quitando los topes máximos de cotización o aliviando a la propia Seguridad Social de algunas partidas.

Es hora de reclamar y pelear para que se garantice un sistema público de pensiones fuerte y sostenible. Tenemos derecho a unas pensiones dignas. Debemos mirar lejos, hacia la construcción de un nuevo país libre de desempleo y de injustas limitaciones de bienes y servicios sociales básicos; un país que respete a sus pensionistas y que luche contra la amenaza de un modelo productivo canijo y precario. ¡Pensiones dignas, ya!



sábado, 20 de enero de 2018

CIUDADANOS, AL DESNUDO


Anda últimamente el gallinero político muy alterado con los resultados de recientes sondeos electorales que señalan a Ciudadanos como vencedor en unas hipotéticas elecciones. El PP, con razón, ha entrado en pánico ante la evidencia de que su base electoral ha encontrado una alternativa ideológica válida a la vez que, por así decirlo, “incorrupta”. El PSOE, suponemos, estará pensando en cómo evitar el “sorpasso” por donde menos lo esperaba. Y la izquierda alternativa anda “como vaca sin cencerro” intentando entender por qué finalmente es un partido modosito y repeinado el que parece capitalizar la indignación popular. Porque lo cierto es que la formación liderada por Albert Rivera pesca eficazmente votos en casi todos los caladeros sociales, desde los despachacos del IBEX 35, que engendró y amamantó a la criatura con maternal esmero, a los cinturones industriales de las ciudades catalanas, que han dejado de ser rojos para convertirse en naranjitos.

Pero ¿qué cosa es realmente Ciudadanos? ¿Qué hay más allá de sus vagas apelaciones a la sensatez y la centralidad, o de sus alardes de españolismo? Lo mejor será que sus mismos dichos y hechos en relación con diversos temas nos lo aclaren:

  1. Modelo económico. Rivera ha expresado su acuerdo con las privatizaciones de empresas públicas llevadas a cabo por PP y PSOE y rechaza la intervención pública en sectores estratégicos como la energía o la banca. Por lo que se refiere a los impuestos, la propuesta de Ciudadanos “coincide (por su carácter regresivo) con los proyectos fiscales de la FAES”.
  2. Pensiones. En diciembre de 2016, el grupo parlamentario votó junto al PP para evitar que las pensiones subiesen un 1’2% en 2017.
  3. Modelo de contratación. Ciudadanos propuso en sus campañas electorales el denominado “contrato único”, que a juicio de los sindicatos supondría “una apuesta por la precariedad” y “la desprotección total de los trabajadores”.
  4. Derechos de los trabajadores. Rivera pretende suprimir las ayudas a los sindicatos. Recordemos que debilitar a los sindicatos es el sueño húmedo del gran capital.
  5. Sanidad pública. Entre otras cosas, Ciudadanos habla de “reformas estructurales factibles, con un impacto importante en la reducción del gasto” y de “copago disuasorio”.
  6. Educación. Ambiguamente crítica con la LOMCE, la formación naranja defiende el modelo de los conciertos educativos y se abstiene cuando se vota retirar las subvenciones a los colegios privados que segregan por sexo.
  7. Laicismo. Albert Rivera asegura que se siente “cómodo” con las actuales relaciones Iglesia-Estado.
  8. Medio ambiente. Al respecto, Ciudadanos mantiene una posición ambigua. Por ejemplo, apuesta en avanzar en energías renovables pero, a la vez, sostiene que “no se puede prescindir de la energía nuclear” y defiende la construcción del cementerio nuclear de Villar de Cañas.
  9. Violencia machista. El programa electoral de diciembre de 2015, en coincidencia con las tesis de la ministra Ana Mato, proponía eliminar el agravante penal de machismo en los casos de violencia de género. La medida fue ampliamente contestada por las organizaciones feministas.
  10. Derechos humanos. Como es bien sabido, Albert Rivera frecuenta a la oposición venezolana, incluyendo a la golpista, y reclama al gobierno de Maduro respeto por los derechos humanos. A la vez, Ciudadanos rechaza la sanidad universal (e igualitaria), justifica las devoluciones en caliente (condenadas por el Tribunal de Estrasburgo y, por ejemplo, elogia el modelo económico israelí (ignorando que una parte de su éxito se basa en las ocupaciones ilegales de tierras).
En definitiva, lo que se esconde tras las banderitas rojigualdas de Ciudadanos no es otra cosa que la derecha de siempre al servicio de los grandes poderes (económicos, sociales, mediáticos…) de siempre. Por eso Albert Rivera es el niño mimado de personajes tan siniestros como Aznar y Felipe González. Por eso rara vez la prensa conservadora recuerda que Ciudadanos fue a las europeas en 2009 con Libertas, una formación euroescéptica de extrema derecha. Y por eso la caverna no rechista cuando el chaval se compra una mansión de más 1.000.000 de euros en uno de los barrios más elitistas de Madrid, mientras que a otros los crucifican hasta por oler una gamba.
De modo que… “¡te conozco, bacalao, aunque vengas disfrazao!”.







domingo, 14 de enero de 2018

EL PP Y LOS MATONES DE DISCOTECA

Se nos ocurre que, un buen test para conocer cómo es una persona o una organización, podría ser preguntarles a quién elegirían para desarrollar una determinada labor en ciertos lugares que requieren perfiles especiales. Y decir esto, es decir todo, desde dirigir un centro de alta investigación, hasta ordenar la cola de una hamburguesería. Personas que puedan tener un perfil de empatía, templanza, asertividad, inteligencia y rigor, o personas brutas, insensibles, fácilmente ofuscables y carentes de inteligencia (sea esta emocional, lógica, intra o interpersonal). No todos, pero los más avispados dueños de discotecas, ya se han percatado que trae a cuenta poner en la puerta a alguien que al menos tenga un dedo de frente, que al clásico matón descerebrado.
¿Y en política? ¿A quién elegir? Bien, el PP lo tiene claro: a alguien a quien haya que agradecer sus servicios prestados. Ese es el único perfil. Lo demás sobra.
Solo de esta manera se puede entender que, para tomar decisiones en una de las “puertas” más complicadas del planeta, se elija a quien se elige, quedando el criterio mucho más atrasado que el de algunos dueños de discoteca.
El consejero de Bienestar Social de Melilla, Daniel Ventura, ha demostrado, no en un arrebato o error puntual, sino repetida y tozudamente, carecer del más mínimo valor exigible a cualquier gobernante, más aún cuando se está en Bienestar Social, y más aún, si cabe, en Melilla. Tras la muerte de dos menores, el consejero dijo que “no tenía nada que decir a sus padres” y que "para que vengan a llevarse un cadáver que hubieran venido antes a por sus hijos". Comentó también que “habrá que ver si son sus padres de verdad” y, lejos de disculparse y en tono más bien chulesco, comentó sobre el presidente de la Asociación Pro Derecho de la Infancia (Prodein) de Melilla, José Palazón, que "a ver si es que él tiene contacto con padres en Marruecos y por eso nos están llegando los niños de alguna manera”. Hace unos meses, el Sr. Ventura ya se enfrentó a oposición y ONGs por fomentar que se ayudase y diese comida y ropa a los niños de la calle, siendo su solución, la de él, consejero de Bienestar Social, alertar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Ahora, limita el acceso de ONGs a los chicos de la calle y a centros de acogida, ¿para qué instituciones NO gubernamentales estando aquí el matón del Gobierno? Debe decirse el sr. Ventura.
En fin, lo más grave del asunto, no es que el consejero, en un momento puntual hubiera dicho o hecho algo de ese calibre, ni siquiera que lo siga haciendo, de forma mantenida (el hombre da de sí lo que da). Lo grave es que el gobierno local del PP, lo mantenga y muestre su “apoyo absoluto” a las labores del Sr. Ventura.
Sin duda, la Real Academia tiene el deber de buscarnos palabras y fijarlas, a fin de que podamos utilizarlas, llegado el momento, para definir bien a personas, cosas y situaciones. Y es ahora que entendemos, por qué incluyó en su diccionario la palabra canalla, en su 3ª acepción para llamar a una persona (el o la canalla) y en su primera acepción para llamar a un grupo de gente (la canalla).




domingo, 7 de enero de 2018

La cabalgata y los cavernícolas

El aroma de la navidad flotaba sobre la gran ciudad, y los miles y miles de niños y niñas arrastraban de la mano a sus padres hacia la Cabalgata de los Reyes Magos. Sobre las cabezas de esos inocentes la ciudad cantaba con una sola voz “ya vienen los Reyes Magos, ya vienen los Reyes Magos, caminito de Belén…”. La Iglesia Católica, dirigida por la Conferencia Episcopal Española, se sumaba desde sus emisora COPE a ese ambiente navideño, lanzando al mundo y a todos los niños su mensaje fraterno y alegre: “En vez de ser gays, son maricones de mierda”, o también "Como las niñas son muy inocentes y hay violaciones diarias, en una de las carrozas también se podría representar un violador en plena faena". Amén.
Pepito y su padre encontraron un buen sitio para ver la cabalgata, junto a una señora cubierta de joyas y un señor con bigotito de gobernador civil del franquismo (aunque esto último no lo podía reconocer Pepito).
  • Mira, mira, ya viene la primera- palmoteó ilusionado el niño.
Abría el desfile una carroza patrocinada por El Corte Inglés, repleta de niños que lanzaban caramelos. Al lado del niño la señora aplaudió y, dándole con el codo al papá de Pepito, dijo:
  • Esta empresa, siempre tan buena, tan tradicional, dándoles a los niños pobres la oportunidad de salir en su carroza.
Pepito abrió mucho los ojos.
Pepito recordó vagamente lo que le había dicho una amiga del cole.
Apareció entonces una nueva carroza, y la pareja de señores comenzaron a abuchear y a mostrar su desagrado. La carroza se llamaba “La Prohibida” y estaba llena de gente disfrazada de peluches y animales. Algunas de esas personas eran lesbianas, otras bisexuales, otras homosexuales o transexuales, y otras no, pero a los niños todo eso les daba igual, y la sencilla carroza avanzaba entre aplausos y vivas.
  • “…ones”, “…eras”-gritaba desaforado el del bigotillo, perdida ya toda su señorial compostura.
  • Sí, sí, mira papá, salen leones y panteras-chilló el niño entusiasmado.
  • Vámonos, Pelayo-dijo la señora-tenemos que contárselo todo a tu primo el obispo… pero, espera, espera, Pelayo… ¿no es esa chica vestida de leopardo tu sobrino Roberto?
Roberta vio a su tío, bajó de la carroza y lo cubrió de besos con carmín.
  • Gracias, tío, muchas gracias por venir, siempre he sabido que para ti lo más importante es querer a las personas respetando lo que quieren ser. Adiós, me tengo que ir, feliz navidad. Te quiero.
Pelayo sonrió turbado y, emocionado, se secó una lágrima. Su mujer le espetó:
  • ¿Cómo has podido dejar que tu sobrina o sobrino o lo que sea te ridiculice así? Humillado por La Prohibida, qué vergüenza… Pelayo, vamos a misa a rezar por la salvación de su alma corrupta. Vamos, ahora mismo-y le estiró de una manga de la chaqueta.
Pelayo dudaba, se palpaba en las mejillas los besos de su sobrina, restregándose el carmín por la cara. Pepito le sonrió y le ofreció un caramelo. Y Pelayo, transformado por el espíritu de la navidad, miró a su mujer a los ojos y le dijo:
Agustina hipó y se fue, y entonces Pelayo se comió el caramelo de Pepito, que le dijo dándole la mano:
  • Feliz navidad, señor, usted sí que es un rey majo.
P.D.: teníamos otros finales más bordes, pero este tan bondadoso se lo han traído los Reyes Magos a los tradicionalistas intolerantes malos malísimos de nuestro país. Esperemos que lo aprovechen, porque si no los vemos a todos comiendo carbón en el infierno.








viernes, 29 de diciembre de 2017

SUEÑOS Y LUCHAS PARA EL 2018


A pocas horas de despedir al año viejo, de dar la bienvenida al nuevo 2018, queremos cerrar los ojos y por un momento soñar que tenemos en nuestras manos algo mágico que nos va a permitir cambiar tantas y tantas cosas que no nos gustan, que lastran nuestra convivencia. Seamos realistas, soñemos lo imposible. Vamos a dejarnos de buenos deseos, de simples felicitaciones de año…, al final solo se queda en eso. Por tanto, este año es importante que deseemos una próspera lucha y unas buenas y grandes movilizaciones para que esos deseos se materialicen. Las cosas no caen del cielo, ni tampoco por mucho que se deseen. Hay que pelearlas y lucharlas. Además, no tenemos nada mejor que hacer que seguir luchando.

Ante el desolador panorama que nos envuelve, queremos soñar con un 2018 un poco más justo y solidario. Pero vamos a dejarnos de cuestiones abstractas y de palabras huecas y vacías. Vamos a centrarnos en algunas cuestiones muy concretas que queremos que cambien o se transformen con nuestro sueño.

Puestos a soñar, ¿es posible que se acaben las guerras, que no se sigan apoyando a los dictadores y déspotas que las alimentan? ¿Las grandes potencias mirarán por el bien común y no solo por los intereses económicos inmediatos de la oligarquía capitalista y elitista? Soñemos que puede ser posible.

Seguimos en nuestra imaginaria nube. Seguro que este 2018 será el año que se trate con dignidad a los refugiados, que se cumplirán los acuerdos sobre las cifras de acogida, que no se les culpabilizará de su situación y no se les dejará morir en el Mediterráneo o en los campos-cárceles en los que se les interna. ¿Verdad que lucharemos juntos por la desaparición de las políticas xenófobas y de exclusión?

En manos de Morfeo continuamos con nuestro sueño de año nuevo. ¿Será posible que nuestro gobierno nos deje de mentir con lo de que “la crisis ya ha pasado y que el estado de bienestar está ya de vuelta para quedarse entre nosotros”? Soñamos que en el 2018 se van a desarrollar políticas para combatir el paro juvenil y el de larga duración, que coloca a estos importantes colectivos en una situación insostenible. También estamos viendo en nuestro sueño como la precariedad laboral quedará atrás, que los trabajos temporales de mala calidad y con unos sueldos de miseria pasarán a la historia y empezará a crearse trabajo digno y decente. ¿Es mucho soñar?

Y ya metidos en la montaña rusa de nuestro ansiado sueño, estamos convencidos que la corrupción se acabará, que nos dejarán de robar, que las puertas giratorias desaparecerán, que el nepotismo se esfumará... Porque ya estamos hartos que a los ricos les prescriban los delitos y a los pobres los derechos, porque no olvidamos que violentos son los que provocan la desigualdad social, no los que luchan contra ella. Y ya puestos a soñar, ¿por qué no jubilamos, de una puñetera vez, a la Ley Mordaza?

En nuestro sueño también visualizamos como en el próximo año se acabará con la violencia machista hacia las mujeres. Todos los grupos políticos y la sociedad en su conjunto harán de esta batalla un objetivo prioritario, facilitando todos los recursos y esfuerzos en esta lucha. Nos queremos vivas, basta ya de mirar hacia otro lado. ¿Se quedará en un simple sueño o pasaremos a la acción?

Los recortes en Sanidad, Educación y Dependencia también aparecen flotando en nuestro sueño. En el 2018, las tijeras y motosierras a estos pilares de la cohesión social pasarán a mejor vida. Tendremos una sanidad universal, pública y gratuita, se volatilizarán los copagos y repagos sanitarios. Soñamos que se potenciará la Educación Pública, con más profesorado y recursos, que el futuro Pacto Educativo partirá de las necesidades reales de nuestra escuela y dejará en el cubo de la basura la mercantilización de la educación. El nuevo año será en el que, de una vez por todas, se activará la ley de Dependencia, se agilizarán sus trámites para el reconocimiento y valoración de las personas necesitadas.

Nos quedan flotando en nuestro sueño tantas y tantas cosas que queremos cambiar con la entrada del 2018: lucha contra el cambio climático; potenciación de las energías renovables; eliminación del tráfico intensivo en nuestras ciudades, que contamina genera ruidos y no deja espacio a las personas; erradicación del consumismo alocado que está provocando la destrucción del planeta y generando efectos perversos para todos,… pero algunos de estos sueños los dejamos para el 2019, no sea que de tanto soñar nos quedemos atrapados entre tanta nube y se nos olvide seguir luchando en la reconquista de nuestros derechos.

Comencemos el año con mucha fuerza y ánimo, no olvidando que todas y todos somos parte de la solución contra la pobreza, y con una mirada impregnada de derechos humanos sepamos reconocer situaciones invisibles de injusticia y luchemos para que reviertan.

Seamos realistas, soñemos lo imposible. Los sueños se cumplen si peleamos para que se hagan realidad. ¡La lucha sigue!

¡¡Feliz 2018!!