viernes, 20 de abril de 2018

NO MARQUES LA CASILLA DE LA IGLESIA

Por todos, por todas: no marques la casilla de la Iglesia Católica en tu declaración de la Renta. Si lo haces, estarás haciendo un flaco favor a tu país.
Estarás desviando fondos públicos hacia un fin privado, de modo que una parte de tus impuestos no se destinará al bien común sino a intereses particulares.
Estarás colaborando con una estrategia recaudatoria que contradice el carácter aconfesional de nuestro estado, recogido en el artículo 16 de nuestra Constitución, y que discrimina al resto de confesiones.
Estarás contribuyendo con el sostenimiento de algo así como una teocracia machista de origen medieval, que excluye a las mujeres de sus órganos de decisión, que ignora las normas de funcionamiento democrático que se exigen al resto de organizaciones y que, en pleno siglo XXI, sigue sin ratificar numerosos protocolos internacionales de derechos humanos.
Estarás corroborando con tu gesto su doctrina oficial respecto al colectivo LGTBI, que sigue hablando de lesbianas, gais, transexuales, etc. como personas depravadas, inmorales o enfermas…
Estarás financiando una institución que se ha opuesto con uñas y dientes a todas las leyes progresistas o emancipadoras, como son las que regulan el derecho al divorcio, al matrimonio entre personas del mismo sexo o a la interrupción voluntaria del embarazo.
Estarás fomentando el adoctrinamiento de la infancia, que es la edad de los juegos y no de los dogmas.
En definitiva, estarás engordando a una especie de “estado dentro del estado”, no sujeto a responsabilidad fiscal, regido por normas que contradicen nuestro ordenamiento jurídico, que lleva años acaparando inmensas propiedades públicas mediante el procedimiento de inmatriculaciones promovido por el gobierno de José María Aznar, y que dispone de toda una constelación de congregaciones ultraconservadoras (opusinos, legionarios, kicos…) incrustadas en la médula del poder (gobierno, judicatura, empresas, educación…).
Y, finalmente, no ayudarás de forma significativa con ninguna causa social o humanitaria, porque la Iglesia recibe todos los años en torno a 11.000 millones de euros por los más diversos conceptos (IRPF, exenciones, subvenciones, donaciones de suelo público, salario de los profesores de religión, sostenimiento de los centros escolares privados concertados…). Si realmente el estado recuperase la soberanía sobre ese dinero y lo invirtiese en servicios públicos, como sucede en cualquier sociedad avanzada, España probablemente saldría del subdesarrollo social en el que se encuentra. El problema es que las administraciones actuales están delegando cada vez más su responsabilidad institucional en organizaciones no gubernamentales, muchas de ellas de carácter religioso, sin duda porque perciben la caridad como un oportunísimo paliativo de los destrozos provocados por sus propios recortes.
Por lo demás, nadie niega la libertad de conciencia . Se trata, como ya advirtió Manuel Azaña mientras se debatía la Constitución de 1931, de situar la vivencia religiosa “dentro de los límites de la conciencia personal, porque es en la conciencia personal donde se formula y se responde a la pregunta sobre el misterio de nuestro destino”. Así de sencillo. No podemos reclamar al resto de la sociedad que financie o difunda nuestras creencias privadas. Y los cristianos deberían ser los primeros en defender el laicismo, porque no en vano fue el mismísimo Jesucristo quien dijo aquello tan célebre de que hay que “dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” (Mateo, 22, 21). De manera que ya está: en la declaración de la Renta no marques la casilla de la Iglesia y permite que el Estado se quede con lo que es del Estado. Y luego que cada cual done las cantidades que considere a su parroquia, mezquita, sinagoga o templo pagano…
Ah, y piénsate lo de marcar la casilla de “fines de interés social” porque de esa manera la mayor parte del dinero también acabará en el insaciable cepillo de la Iglesia.




domingo, 15 de abril de 2018

IMPRESENTABLES DE MUERMÓN Y MUERMÓN



(imagen tomada de Eco republicano)
Bueno, ¡atención, atención!, dijo golpeando con la cucharilla de plata el vaso de cristal de Bohemia. Ya sabéis, esta es la cena semanal de asistencia obligatoria para toda la familia, en la que todos estamos comprometidos a hablarnos, nos guste o no (que es que no). Se trata de perpetuar el chollo, el vivir como dios sin dar palo, y para ello, aquí desfacemos los entuertos que durante la semana habéis realizado… que es un sin parar, por cierto.
¡Anda! ¿Y por qué es esta bruja la encargada de tomar ahora la voz cantante? Le dijo Tristina a Selena.
Shhhhhhhhhhh, que como os oiga os la cargáis… dijo la madre.
Y continuó hablando, cambiando la cucharilla por un tenedor. ¿Y el abuelete? ¿Dónde está el abuelete?
Salió hace un rato y aún no ha vuelto, respondió uno de los 12 criados que atendían la mesa.
Pues de los dos tipos de salida que tiene, espero que haya sido por la cosa de las comisiones, que hay que seguir amasando fortuna, porque hoy la gente se espabila y nunca se sabe cómo acabaremos. Como haya sido por cosa de faldas, me va a oír…
Veis, ahí sí que estoy de acuerdo con la Yeti, dijo la madre…
¡No sabía nada el Franco ese! Ya se encargó de quitar de en medio al abuelo Juan, por listillo, y dejar al suegraje este, que bien que se lo monta, pero da imagen: la gente lo ve más campechano que golfo.
Y en esas, entra Cuanparlos en la sala, atufando a una mezcla de Varon Dandy y Joya, y más colorao que un tejo: Disculpadme, he tenido que salir por trabajo y derrochar un poco campechanía por ahí…. Mientras, se oía a alguien farfullar… el día que me entere quién le pasa la Viagra, se la voy a cambiar por Bromuro, y se va a enterar el listillo este.
Bueno, dijo Tristina, que sepáis que empiezo a estar harta de tener que venir clandestinamente, ¡con lo que está pasando mi pobre Undar! ¿Qué somos?, ¿unos ladrones vulgares? ¡No! Somos reales, ¿y eso no cuenta?...
Mira nenica, se adelantó a decir Selena: por menos tuve yo que tener un cese temporal (perpetuo) de la convivencia con mi Maricha. Y, además, que soy la primogénita, y, por tanto, si hombres y mujeres somos iguales, incluso ante la ley, yo debiera gobernarrrrrr. JAJAJAJAJAAJ se oyó un estrepitoso clamor de risas y destornille varios, que se alargó por unos minutos.
¡Pues yo no me río! Sentenció la Yeti cambiando el tenedor por el cuchillo, y haciendo callar abruptamente a todos: esta un día lo suelta por ahí y ya no lo arreglamos con ninguna cena que valga. En fin, a ver si lo entiendes, olvídate de eso si quieres que todos sigamos viviendo del chollo de los mansos españoles. Dejalo ya y vete a hablar con la Cifu, y que te explique, porque luego a luego tu Fruilancete va a necesitar de títulos y diplomas, varios.
Por cierto… ¿y aquél del rincón que siempre está allí quién es? Pues hombre, los primeros maridos, se apresuró a contestar, saben demasiado de su pareja, y conviene tratarlo como de la familia, en todo lo bueno, y en todo lo mejor, ya me entendéis.
En fin, que vamos a tener que salir todos juntitos riendo y pareciendo amiguitos, campechaneando, a ver si arreglamos los desaguisados semanales…
Entonces, Fegripe Quésesto, preguntó: ¿pero alguien cree que este ñoño pueblo español un día nos dará la espalda?
A Cuanparlos le faltó tiempo: ¿tú estás tonto? ¡pues claro! El día que la gente por fin le dé por enterarse de cómo vivimos a su costa, que se plantee lo de tener un rey salga como salga y sea como sea por un coito, y sobre todo, cuando PP y PSOE no puedan protegernos y se deje de tapar todo lo que suponemos nosotros y lo que supuso la República, su logros en educación, en asuntos sociales, para la mujer, la salud… la gente espabilará. Necesitaríamos que volviesen los de antes para que dejasen todo como estaba, y eso, es siempre desagradable y algo molesto. Mejor prevenir, y prosigamos haciendo paripé para darles algún mínimo argumento a los grandes partidos y que nos sigan manteniendo el ritmo de vida y felonías que llevamos. ¿O no es así?
Mientras, en la calle primero un susurro, pero cada vez más fuerte, se escuchaba un coro… ¡no hay dos sin tres, República otra vez!







domingo, 8 de abril de 2018

¿Izar o arriar?

Si una partida económica de los Presupuestos Generales sube puede ser por necesidad o por voluntad política. Si una bandera baja, si la bandera se arría, suele ser por luto o por rendición. Rindiéndose incondicionalmente, entregándose gustosamente, casi podríamos decir que traidoramente, Cospedal y el PP decidieron la pasada Semana Santa rendir la bandera constitucional, la de un estado no confesional, y entregarla a la causa de la fe católica.
Inventando una patraña, Cospedal ha argumentado que las banderas de los cuarteles militares debían arriarse hasta media asta durante la Semana Santa debido a la muerte de Cristo debido a una “tradición secular de los ejércitos”. En fin… ¿de verdad un gobierno del siglo XXI que se dice democrático, y que dirige un estado que se dice democrático y constitucionalmente no confesional puede en estos tiempos sostener que hay que mantener esa supuesta tradición secular? Que no nos mientan, que no nos engañen: esas tradiciones, si lo han sido, lo fueron de una España que fue confesional porque era un estado no democrático.
La pregunta crucial es: un estado democrático, una sociedad democrática, ¿pueden mantener en sus instituciones tradiciones que corresponden a pasados no democráticos, al franquismo o a la monarquía borbónica predemocrática? La respuesta parece clara, ¿no? Y debe estar clara tanto para creyentes como para no creyentes, para militares o paisanos.
Para nosotros todo este asunto tiene poco que ver con las creencias religiosas-o ausencia de estas-de cada cual, que respetamos. La cuestión es cómo Rajoy, Cospedal y Zoido vulneran la Constitución y, además, cometen otra irresponsabilidad: con sus decisiones políticas, utilizan la bandera del estado para alejar a una parte de la ciudadanía de sus propias instituciones. Los españoles no creyentes, los españoles que profesan religiones distintas a la católica, los españoles católicos que tienen una idea clara de la separación Iglesia/Estado, se sienten menos cercanos al Ejército o a la Guardia Civil si en sus instalaciones el PP iza un símbolo que excluye a los no católicos.
De paso esta decisión también extiende ese sentimiento de división y exclusión entre los propios profesionales del ejército y la Guardia Civil, que se ven manipulados por el gobierno. La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) así lo ha denunciado, indicando incluso que el Ministerio estaba desobedeciendo el Real Decreto que regula los honores militares.
Retomando ahora la primera frase del artículo: es muy curioso que los Presupuestos Generales contemplen subidas espectaculares en Defensa y en los salarios de policías y guardias civiles… subidas justo para aquellas instituciones a las que el PP les baja la bandera con sus tradiciones milenarias. Por ejemplo, en un país todavía azotado socialmente por la crisis, el gobierno ha decidido que el mayor incremento del Presupuesto sea para el Ministerio de Defensa, con una subida del 6,9% para pagar los 30.000 millones de euros que el gobierno del PP ha decidido gastar en armamento.
Debido a los sucesos de Cataluña el gobierno ha aprobado subir el sueldo de policías y guardias civiles y acercarlo a los salarios de sus homólogos autonómicos. No nos parece mal, pero, claro, lógicamente, inmediatamente, detrás de policías y guardias civiles otros colectivos de funcionarios han exigido también una justa equiparación salarial con los funcionarios autonómicos.
En fin, nosotros, como docentes y como castellanomanchegos que sufrimos el gobierno de Cospedal, queremos humildemente ofrecer un consejo a profesores, jueces y profesionales sanitarios: si quieren que crezca la inversión en sus departamentos déjense de protestas y, la Semana Santa del año próximo, ofrezcan al gobierno arriar banderas de juzgados, hospitales, institutos y colegios. Ríndanse, y María Dolores vendrá con su peineta y premiará su adhesión a la rancia tradición. Pero, eso sí, lo hará en diferido. Para eso ella es una máquina, no necesita un máster, ni uno de verdad ni uno a lo Cifuentes pero esa es otra tradición del PP de la que hablaremos en otro momento, y que los populares nunca terminan de arriar…


viernes, 30 de marzo de 2018

¿DEMOCRACIA PLENA?

Escuchamos el pasado miércoles, 28 de marzo, en el pleno del Parlament de Cataluña, a la “esperanza naranja” de Inés Arrimadas, diputada del partido de Ciudadanos, afirmar que España es una democracia plena. Sí, utilizó estos términos para calificar a este país en el que la separación de poderes es papel mojado, donde las injerencias del gobierno del PP en las actuaciones del poder judicial y del legislativo son más que evidentes.

La nueva derecha que representa el partido de Arrimadas y Albert Rivera, montados en el parapente de las encuestas, fieles a sus padrinos de la FAES y a Aznar como principal valedor, muleta fiel del PP, siguen la estrategia de vendernos un país imaginario, irreal y que dista mucho de ser una democracia de primer orden, equiparable a las democracias consolidadas. El populismo españolista, de la rancia derecha de siempre, es capaz de decir hoy una cosa y mañana la contraria para ganar un puñado de votos entre la gente cansada y hastiada de tanta corrupción, pero no pueden calificar de “democracia plena” lo que estamos viviendo en los últimos años en España.

El partido naranja, de los salvadores patrios, afirma que nadie está por encima de la ley. Nosotros queremos constatar que esto no es así, pronto olvidamos las numerosas excepciones que hacen que estas palabras suenen a hueco. ¿La ley también está para el rey y su papá?, ¿existe ley que persiga los sobresueldos en negro de M. Rajoy que aparecen constatados en los papeles de Bárcenas?, ¿qué ley se les aplica a los defraudadores de la amnistía fiscal?, ¿dónde estaba la ley de todos los corruptos, esos casos aislados, que les prescriben los delitos?, ¿qué ley permite en una “democracia plena” reclamar a la nietísima el ducado de Franco?, …

Hacemos nuestras las sabias y acertadas palabras del juez Joaquim Bosch que explican brevemente la triste deriva que está tomando nuestra querida España: “Todo empezó con la Ley de Seguridad Ciudadana (“Ley Mordaza”), que convertía en enemigos a quienes protestaban. Contin con una dura reforma penal, que criminalizaba muestras de disconformidad. Y ahora vamos hacia un sistema autoritario, que recupera la figura del disidente político castigado”. ¿Esto es democracia plena?

En una auténtica democracia la solución a la crisis catalana no es la represión y el sistema carcelario, impulsado por la Fiscalía General del Estado, dependiente del gobierno de M. Rajoy, y por unos jueces que quieren agradar a Moncloa y hacer méritos para seguir subiendo en el escalafón. La solución de esta gravísima situación solamente se alcanzará mediante el diálogo entre las distintas fuerzas políticas y entre los distintos pueblos y naciones que conforman España, en el marco del inevitable nuevo proceso constituyente que democratice plenamente nuestro país y que permitirá garantizar todos los derechos humanos -civiles, políticos, económicos y sociales- que nuestro pueblo se merece.

No se puede hablar de democracia plena en el contexto actual de nuestro país, donde la ofensiva judicial contra la libertad de expresión es más que alarmante, pues resulta muy preocupante esta nueva vía de criminalización de la protesta social. Nos quieren calladitos, sumisos y en casa, que nos olvidemos de nuestros derechos constitucionales porque si somos buenos nos irán dando algunas migajas para subsistir. ¡Pues, no y no! Una democracia plena, algo que no existe en España, requiere de una separación real e independencia de los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial), de un respeto escrupuloso a todos los derechos y deberes de la ciudadanía, de una fiscalidad justa, donde la libertad de expresión sea un eje fundamental de la actividad política y los privilegios de unos pocos se queden encerrados en el pozo más profundo de la historia.

Constatamos que el gobierno del PP solo quiere sumisión, venganza, represión, rejas…, y así es imposible avanzar en democracia. Hoy más que nunca debemos unirnos los demócratas en defensa de la libertad y los derechos humanos. Nuestro avance como pueblo requiere mucha democracia, algo que esta cogido con alfileres y a punto de desmoronarse. No queremos palabras huecas de estos políticos azul anaranjados que quieren aplicar una vuelta más en el neocapitalismo salvaje que hace sufrir a la mayor parte de la población española.

La democracia plena no es ninguna quimera, y como dijo el poeta Miguel Hernández, “jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños”. Queremos y soñamos con más democracia.

¡La lucha sigue!


PD.- Se empieza a notar ya la primavera, sin duda, gracias a la presión de Ciudadanos.


domingo, 25 de marzo de 2018

LAS DOS EUROPAS Y NOSOTR@S

Hay dos Europas. Y no es de ahora. Siempre las ha habido. En la misma Antigüedad en que nacieron la ciencia, la poesía y la filosofía, las muchedumbres se congregaban en los anfiteatros para divertirse viendo cómo se destripaban los gladiadores. Se calcula que sólo en el Coliseo murieron por lo menos 500.000. Pero el poder lo tenía claro, había que entretener al pueblo con “pan y circo” para que no pensase demasiado.
En la Edad Media nacieron movimientos igualitarios, como los cátaros y los valdenses, pero papas y emperadores coincidieron en que esos episodios de comunismo premarxista eran intolerables, llamaron a la Cruzada contra ellos y los exterminaron meticulosa y eficientemente. En Europa los genocidios siempre se han dado muy bien. Ah, y los hippie-ecologistas de los franciscanos, que andaban con sus “florecillas” de acá para allá en plan libertario, se libraron de chiripa.
Llegaron luego Erasmo, Tomás Moro, Galileo y otros para situar al ser humano y al sol en el centro del universo. Mientras tanto, la Inquisición y los estados, tanto católicos como protestantes, situaban a los científicos y a las mujeres libres (las tradicionalmente denominadas “brujas”) en el centro de las hogueras. A Giordano Bruno lo quemaron en Roma por afirmar que las estrellas del cielo eran soles como el nuestro, pero antes le inmovilizaron la lengua con un clavo para que no hablara al público asistente al evento. Todo un símbolo de en qué consistió realmente el Renacimiento europeo.
Así siempre. Unos siglos después fructificaron en nuestro continente las ideas de las Ilustración (libertad, igualdad, fraternidad), que siguen siendo las mejores ideas del mundo. La traslación de dichos principios políticos y legales al ámbito socioeconómico dio lugar al socialismo y al anarquismo. Oh, qué bien: el género humano en los mismitos umbrales del fin de la opresión. Sí, pero a la vez crecían por todos los rincones las malas hierbas del nacionalismo y sus derivados: el imperialismo, el racismo, el fascismo, el nazismo, el machismo… Y los resultados son de sobra conocidos: tantos holocaustos (el negro, el judío, el gitano…), tantas guerras (entre ellas, la nuestra) y tanto sufrimiento que, como diría Miguel Hernández, “por doler, nos duele hasta el aliento”.
Y, en pleno siglo XXI, las cosas no han cambiado. Sigue habiendo dos Europas. Una, la humanista, la democrática, la inclusiva, la solidaria. Otra, la monetarista, la racista, la xenófoba, la insolidaria. La que financia a estados que vulneran los derechos humanos para que retengan en campos de concentración a inmigrantes y refugiados. La que levanta vallas de concertinas que desgarran la carne de los más pobres mientras vende armas a tiranos para que se sostengan en el poder mediante la violencia. La Europa que la semana pasada inmovilizó el barco de Open Arms, que lleva salvadas más de 50.000 vidas frente a las costas de Libia, “por promover la inmigración ilegal” (¿?). En una situación parecida se encuentran PROEM-AID, Team Humanity y, en Marruecos, la activista Helena Maleno. Es alucinante. Nuestros gobiernos no sólo deniegan el auxilio a los náufragos, lo cual ya es de por sí un crimen de lesa humanidad, sino que además impiden a otros su rescate. No se puede ser más canalla (por decir algo). Pues bien, entre esas dos Europas todos nosotros y nosotras estamos obligados a elegir. Tú, que estás leyendo esto, también. No hay escapatoria. O estamos con los verdugos, que ahora visten de marca y llevan el pelo engominado, o estamos con las víctimas. De modo que ¡vamos a hacer algo ya! ¡Lo que podamos! A informarnos más allá de los interesados noticieros televisivos. A contarlo luego a nuestra gente. A colaborar económicamente con las organizaciones anteriormente mencionadas. Aquí tenéis sus webs: https://www.proactivaopenarms.org/es, http://www.proemaid.org/, http://teamhumanity.eu/. Acudamos a las concentraciones que convoca Bienvenidos Refugiados en el Altozano cada primer viernes de mes. En fin, inundemos las redes con nuestras protestas. Gritemos. Aunque sólo sea para que las próximas generaciones no puedan acusarnos de que nuestra pasividad nos hizo cómplices de un nuevo genocidio.

domingo, 18 de marzo de 2018

¿15 AÑOS, 65 AÑOS O CADENA PERPETUA?

  • Bien, pues sí, ya son 15 los años que semana a semana, este colectivo lleva escribiendo un artículo semanal. ¡780 artículos ya! Era marzo de 2003 cuando el diario La Verdad nos abría sus puertas, y allí estuvimos 10 años (justos), hasta su desaparición. Ahora ya, 5 años digitalizados. Gracias a Tualbacete, Albacete Capital y Tercera Información. Un amigo nos preguntaba por el secreto de esta longevidad… no sabemos si lo hay, aunque sí es cierto es que, como gente de la izquierda, de vez en cuando tenemos nuestras discrepancias sobre temas muy concretos, pero, sin embargo, conscientes de son muchísimas más las cosas que nos unen, y que con lo que cae y hay por denunciar, dejamos al lado las mínimas discrepancias, ponemos en valor todo lo mucho que nos une, y desarrollamos como colectivo y no como cuatro individualidades juntas.
  • Así, seguro que si le ponemos empeño, nosotros y muchísima gente más, encontramos minucias de diferencias en el asunto de las pensiones, pero desde luego, nos van a encontrar juntos denunciando que el señor Linde, gobernador del Banco de España, demostró su desfachatez cuando afirmó que “es que muchos jubilados españoles tienen casa propia”. También, contra todos quienes estiman que hay que subir unos cuantos años más la edad de jubilación (¡65 años! ¡Parecen chavales!). O por ejemplo, con el gobierno de Emepunto Rajoy, cuando decide empobrecer aún más a todos y todas los jubilados y jubiladas. Seguramente, para quitar de la cabeza a la gente el que las pensiones deben subir, es que ha dicho: “Si seguimos gobernando, las pensiones subirán seguro"… claro, visto así, se nos pasa de todo por la cabeza. Luego se extrañarán de que las calles estén tomadas por quienes han estado tantos años olvidados por las instituciones y pensaban que no tendrían voz ni organización.
  • Seguramente en discusión, se podrían hallar puntos de diferencia, pero en líneas generales, coincidir en cómo debiera ser un sistema de justicia, y en cómo aplicar las penas, habría casi unanimidad entre personas que se avengan a la razón. Pensar que quienes deben orientar cómo poner penas, sean los familiares de las personas que han vivido una tragedia, no parece lógico. Es humano y empático, entender cómo reaccionaríamos en lo personal, pero parece que lo más lógico es que un Estado se guíe por gente experta, en situación de razonable tranquilidad, lejos de los, como decimos, a veces humanos y comprensibles, pero nunca institucionalmente aceptables, deseos de venganza. Por no hablar del uso de estos por los partidos de siempre: vergonzoso. Porque, fíjense, ahora que se habla de la prisión permanente revisable, si se quisiera aplicar ese castigo con fines de justicia y no otros, ¡qué mejor causa para aplicarla que a todos los chorizos que han robado a espuertas! Podrían volver a sus casas, revisadamente hablando, cuando hubieran devuelto hasta el último céntimo de los sustraído. ¿Imaginan qué sería de las pensiones en España si se devolviesen los más de 90.000 millones de euros que se han llevado cada año? Uno, y otro, y otro año… ¡90.000  millones al año! Lo mismo los devolverían si no pisaran la calle hasta que lo hicieran, pero de esos no se acuerda nadie del gobierno ni sus amigos, ni nadie clama venganza, a esos directamente se les vota otra vez, o a casita, o muy excepcionalmente, un poquito por la trena y a vivir como dios a costa de pensiones y salarios míseros de los y las demás. Pues eso.
  • Y bueno, por lo demás, aquí con ganas de seguir contando las buenas cosas, y más veces, por desgracia, evidenciar todo cuanto creemos sencillamente injusto. ¿Otros 15 más? ¡Quién sabe! ¡Salud!
@CPuenteMadera 



viernes, 9 de marzo de 2018

INDECENTE


Ya nos lo decían nuestras abuelas en sus sabías charlas de mesa camilla y brasero: “¡Hijos míos, qué mal repartido está el mundo!”. Y no se equivocaban. Uno de los problemas principales de nuestro planeta es la pésima redistribución de la riqueza. Mientras unos pocos lo tienen prácticamente casi todo, una inmensa mayoría transita por la escasez y la falta de medios para llevar una vida digna.


Pero no queremos perdernos en la inmensidad del mundo, vamos a aterrizar en España, ese país que va de “pm” y en el que la crisis ya es purica historia, y nosotros que nos chupamos el dedo, vamos y nos lo creemos. ¡Anda ya!


En los primeros días de este mes de marzo, se ha difundido una información sobre los sueldos de personajes vinculados al Partido Popular que no podemos dejar de denunciar. Es indignante conocer que 101 cargos de la Administración General del Estado (altos responsables dependientes del Gobierno de M. Rajoy) percibieron más de 100.000 euros brutos de sueldo público en 2017. Esta lista que aparece en el “Portal de Transparencia” está todavía incompleta, pues siguen sin publicarse los datos de algunos ministerios, como Agricultura o Interior. Sí, sí… estamos hablando de una especie privilegiada chupóptera de “cienmileuristas”.


La mejor pagada fue la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Pilar Platero, que cobró el año pasado 14 pagas de casi 15.700 euros brutos al mes. Con más de 160.000 euros al año también están Ángel L. Arias, Director General de Enaire (Aena), Juan Bravo, presidente de Adif y Juan Alfaro, presidente de Renfe Operadora. Hemos citado a los primeros de la fila, pero no debemos olvidar a una treintena de secretarios de Estado, secretarios generales, subsecretarios y buena parte de los asesores directos del presidente Rajoy que cobraron más de 100.000 euros el pasado año.


Resulta más que indecente comprobar que unos tanto y otros tan poco. Se reparten con el dinero de nuestros impuestos unos sueldos sonrojantes, mientras casi 13 millones de españoles y españolas están en el umbral de la pobreza. Con salarios de entre 600 y 900 euros están sobreviviendo muchos miles de familias con las que nos cruzamos en la calle en nuestro día a día. ¿Se imaginan una pareja con dos hijos que tenga que pagar hipoteca, gas, luz, comida, ropa, estudios, medicinas, transporte, etc... con esos salarios de miseria?


Frente a los “cienmileuristas”, es indecente que el gobierno del PP afirme que no se pueden subir más las pensiones y revalorizarlas, como mínimo, con la subida del IPC anual. Después de saquear la caja (Fondo de Reserva de las Pensiones), dan una mierda de subida del 0,25 anual. No podemos olvidar que las pensiones no son un salario, ni una ayuda, ni una limosna. Es un derecho, garantizado constitucionalmente, que los pensionistas han ganado con sus cotizaciones de toda su vida laboral. ¡Cuánta indecencia!


Es indecente y deplorable que mientras muchas personas dependientes mueren sin haber recibido las ayudas a las que tienen derecho, el gobierno de M. Rajoy deja sin ejecutar 44 millones de los Presupuestos Generales del Estado para atenderles. Lo mismo es que necesitaban robar el dinero a las ayudas a la dependencia para poder abonar las pagas extras de los altos cargos del gobierno del partido podrido.


La indecencia ha acampado a sus anchas. Hay dinero para rescatar a los bancos, no hay problema para indemnizaciones multimillonarias a la plataforma gaseosa del proyecto Castor, para rescatar autopistas privadas también hay pasta, para hacer amnistías fiscales no importa perder unos miles de milloncejos de euros y tampoco pasa nada si la plaga de la corrupción y el fraude fiscal no se persigue para que devuelvan lo robado. La prioridad es tener bastante para “los suyos” y el que venga atrás que arree. Tanta indecencia hace irrespirable el aire de este país gobernado por unos desalmados que, únicamente, miran a su bolsillo y al de sus amiguetes.


Hoy más que nunca hacemos propias las palabras de Pepe Mujica, expresidente uruguayo: “Cuando las sociedades son más ricas, con la riqueza se multiplica el egoismo y se pierden los valores”. Su sabiduría popular y ejemplo de vida son un auténtico referente.


Resulta muy triste comprobar que mientras a los ricos les hacen puentes, a los pobres se los lleva el río.


¿Hasta cuándo vamos a permitir tanta indecencia?