jueves, 21 de marzo de 2019

¿VUELTA A LA CAVERNA?

Pues sí, hemos caído en la trampa. Nosotros también vamos a escribir sobre los “paleofascistas” de esa secta de ultraderecha, liderada por Atila Abascal, que quieren llevar a España de nuevo a las cavernas, dibujando un país en color sepia y con un pestilente olor a rancio que hace irrespirable el aire más próximo. Desde esta tribuna, prometemos que a partir de mañana meteremos en un profundo pozo del olvido a estos descerebrados y nos centraremos en artículos reivindicativos de avance social para las trabajadoras y los trabajadores, en la construcción de otra sociedad más justa y solidaria y en temas que preocupan en el devenir diario de la mayoría de la ciudadanía. Prometido queda.

La gota que ha colmado el vaso de nuestra indignación, por la que hoy salimos con este texto, ha sido el anuncio del nombre de la persona que encabezará, en nuestra provincia, la candidatura al Congreso de los Diputados por el partido ultra que quiere recoger el Voto del Odio y Xenófobo de la “peña fachiespán”. ¡En Albacete nos ha tocado el premio gordo sin esperar a Navidad! ¿Nos merecemos paracaidistas cavernarios que centran sus mensajes en la homofobia, el negacionismo, en la involución democrática y en mil y una barbaridades fascistas? A este señor, que pronto lo tendremos paseando por nuestra tierra manchega, solo queremos recordarle que el cerebro es algo increíble, ojalá todo el mundo tuviera uno.

Tampoco podemos olvidar últimas declaraciones y acontecimientos de este país vinculados con la ultraderecha y sus secuaces. Además del historiador revisionista, cabeza de lista por Albacete, varios generales franquistas, sin pudor alguno y con la careta olvidada encima del piano, van a encabezar listas electorales en diferentes circunscripciones. ¡Vuelta al glorioso pasado! ¡La caverna nos espera! Estos patriotas de la X final han aprendido pronto de sus papás originales, intentando financiarse irregularmente, ocultando aportaciones económicas de empresarios haciéndolas pasar por donaciones de familiares o amigos. Estos retrógrados son los mismos que quieren la ilegalización de los partidos marxistas y que los españoles “honrados y de bien” puedan ir armados libremente. Los bárbaros siguen sin esconderse, en los últimos días han amenazado a una librería por exhibir en su escaparate un libro crítico con Millán Astray; sí, ese personajillo que quería la muerte a la inteligencia. Estos cobardes también son los que están detrás de los acosos a las clínicas que practican abortos (menos mal que parece ser que el Defensor del Pueblo se ha interesado por estos deleznables hechos. ¡Ya era hora!). Y aunque parezca del siglo XIX, estos ultras salvadores son los que querían censurar la exhibición de la obra de teatro “Dios tiene vagina” y como medida de protesta, además de los fallidos recursos legales, se pusieron a rezar el “santismo” rosario en las puertas del teatro… Y así podríamos seguir mucho tiempo denunciando la barbarie de estos tipos patriotas fascistas que, en una nueva vuelta de tuerca con la historia, quieren imponer la ideología antidemocrática, represora y oscurantista de siempre: patria, cruz y corona. No olvidemos que todos los autoritarismos comenzaron como una pequeña infección minusvalorada por la sociedad en la que comenzaba, y acabo convirtiéndose, en muchos casos, en una sepsis que terminó con ella sin tiempo de reacción.

El sorprendente resultado en las pasadas elecciones andaluzas está siendo el trampolín para estos cavernarios, estando presentes en muchos medios de comunicación por encima de su representatividad a nivel estatal. Los grupos mediáticos, con el beneplácito del IBEX35, están haciéndoles la campaña electoral a estos energúmenos, porque el conflicto y lo llamativo es lo que mola y lo que vende. Luego vendrán las quejas y los lamentos, y ya nada tendrá solución. Ojalá que toda esta publicidad, la propaganda falsa, los sondeos, las encuestas y estadísticas vuelvan a meter la pata hasta el corvejón, y sea un mal sueño que jamás ha de cumplirse.

Pero no perdemos la esperanza ante este desastre que puede llegar a nuestras instituciones estatales en pocas semanas. Como escribíamos hace un par de años, busquemos una manera de salir de la crisis que no esté basada en la exclusión, el odio y la división, sino en la apertura, el respeto y la unión. La justicia social, la educación democrática y una sociedad civil fuerte han de ser las claves de cualquier estrategia contra la extrema derecha
 
Al fascismo se le combate con políticas que defiendan al pueblo y con la movilización del voto de izquierdas. Dejemos apartadas las capillitas, las abducciones, el ombliguismo, los asaltos al cielo, las divisiones cainitas y todo aquello que no dé respuestas a las necesidades de la clase trabajadora.

La vuelta a la caverna no es ninguna opción. Movilización, mucha movilización del voto de izquierdas y defendamos, frente a las posiciones oscurantistas de la ultraderecha, la democracia en un sentido real y amplio, rechazando una España forjada en el unitarismo y el neofranquismo, apostando por una economía al servicio de la gente y por medidas que respeten, de una vez por todas, nuestros derechos sociales que corren verdadero peligro.

¡La lucha sigue!







PD.- ¡Estamos locos de contentos! A las pocas horas de publicar este artículo, ha presentado su renuncia el candidato de la caverna que quiere recoger el Voto del Odio y  Xenófobo en nuestra provincia. Sabíamos que nuestro poder de persuasión era grande, pero no tanto como para empujar a un pseudohistoriador a tirar la toalla. ¡Somos la leche!

domingo, 17 de marzo de 2019

TRIPAS VERSUS CEREBRO

Viene siendo ya tradicional, que en España, izquierda y derecha se enfrenten al hecho de votar de manera bien distinta.
En el llamado centro, y en la derecha, alguien tiene en la cabeza una idea, de la índole que fuere, y le bastará que un partido la ofrezca para que vote por él. No importa el resto de cosas que diga ese partido. En la izquierda, pueden coincidir decenas de cosas en el programa, que bastará un mínimo detalle que chirríe para no votar. Hay quienes votan con las tripas por mucho que se le revuelvan aún con la nariz tapada, y hay quienes devanan sus cerebros hasta límites casi masoquistas, que acaban por volverse en contra.
Conscientes de ello, en la derecha se empiezan a disparar ideas y medidas sin el más mínimo filtro ni contención, saben que equivocarse en ello nunca les pasará factura. Hasta hace poco, había vergüenza por reconocerse de derechas y todos se autoproclamaban de centro. Luego ya vino lo de reivindicar el centro derecha, más tarde lo de proclamarse más de derechas que nadie, y finalmente, lo de soy tan de derechas que ni loco apoyaría a alguien, no ya de izquierdas, sino que no sea tan o más de derechas como yo (y sí, empleamos los clásicos términos derecha-izquierda porque… ¿a que nos entienden?).
Y así, ahí tienen a esta nueva triple A que ha surgido (Albert Rivera, Abascal y Aznarín Casado), vomitando sin filtro cuantos disparates se les vienen a la cabeza. Les basta con soltar algún improperio contra los catalanes para asegurarse los votos, y lo demás ya son complementos que quedan a la libre imaginación de propios o asesores.
Se descuelga el Partido Popular, con el tema de los hijos dados en adopción por migrantes sin papeles. Luego, comprobada la metedura de pata hasta el garrón, pretenden corregir y culpar a todos los demás. De guinda, Casado pasa a hacerse de una manera vergonzosa, víctima de las fake-news, quejándose de que se le tacha de mentiroso por… ¡todas sus mentiras! ¿Qué hemos hecho en España? ¡Qué pena de candidatos que tenemos!
En la triple A, el señor Rivera, cada vez más desdibujado y arrastrado por la estela pepera, se ha convertido en un “lo que diga Pablo y también dos huevos duros” siendo conscientes ambos, de que la tercera pata de la alianza, antes o después, hará sonar su bocina para pedir que “en lugar de dos huevos duros, pongan tres”. ¡Ah! Qué clarividencia la de los Marx.
Mientras seguramente unos y otros anden nostálgicos lamentando no hallar para fichar a alguno de aquellos de la leche en polvo americana, Albert, tan moderno y actual él, el famoso presentado es una tal De Quinto, 36 años trabajando para la Coca-cola y ahora dice, lo va a hacer por España. ¡Eso sí es una imagen de emprendedor moderno! ¡Eso sí que es un elemento diferenciador con las otras dos patas rancias del tridente!
Así, mucho nos tememos que entre propuestas contra los que menos tienen, Casado ya esté buscando algún directivo de La Casera para fichar (¡eso sí es un refresco y eso es sí es español!), y los otros a alguno de Gaseosas El Vesubio o Sodas La Bandera. Esto va a ser una carrera de sandeces de aquí a las elecciones, les sale gratis… y lo saben. La otra cosa estará en cómo ande la izquierda de abstención y lo cómodos y cómodas que estemos ese día en casa.










viernes, 8 de marzo de 2019

8M: cifras, reflexión política y lucha

*Una colaboración de Cari Cano para el Colectivo Puente Madera



En los días previos a la celebración del Día Internacional de las Mujeres, se han realizado múltiples actividades para su conmemoración, así como informaciones en los diferentes medios de comunicación acerca de la situación de la población femenina. Evidentemente, que el foco se ponga en estos asuntos siempre es positivo, pero también nos puede y debe llevar a una serie de reflexiones.


En numerosas ocasiones se nos ofrecen datos sin ir acompañados del suficiente análisis, lo cual conlleva a que entre la población en general, y las mujeres en particular, sepan que sí que hay una desigualdad entre mujeres y hombres, pero sin conocer bien las causas y sin, por tanto, conocer ni defender unas determinadas medidas que terminen con dicha desigualdad.


Un ejemplo concreto es el de la brecha salarial, que refleja que los hombres cobran de media un 23% más que las mujeres. Este sería el dato en bruto; pero veamos: uno de los elementos principales que componen el salario percibido por las/los trabajadoras/es son el número de horas trabajadas y, según la EPA de 2018, la brecha de horas trabajadas supone un 15,6%. Así, estas diferencias en horas remuneradas entre un sexo y otro se deben entre otras circunstancias, al hecho de que las mujeres ocupan el 75% de los trabajos que se realizan a tiempo parcial. Este ejemplo de discriminación laboral ilustra cómo las políticas que se llevan a cabo son fundamentales y que el hecho de que ahora “esté de moda” ser feminista e ir la manifestación del 8 de Marzo, por sí solo no cambiará la realidad; algo que sí se conseguiría si el actual gobierno del PSOE hubiese derogado la Reforma Laboral existente. Es decir, debemos tener conciencia feminista para conseguir los objetivos de igualdad real que la mayoría de la ciudadanía demanda.


Por otro lado, conocer la historia de la lucha de las mujeres (y por ende del Movimiento Feminista) resulta una labor perentoria en el sentido de que tal vez con esta formación feminista no caigamos en las falacias de algunas organizaciones políticas, tal y como estamos escuchando estos días. Entiendo que debe ser una labor fundamental explicar (y aquí apelo a aquellas formaciones que sí tienen un sentido feminista real) cuestiones tan básicas y fundamentales como el hecho de que el Día Internacional de las Mujeres se celebra gracias a aquellas mujeres proletarias marxistas de finales del siglo XIX y de principios del XX que pusieron en las agendas de sus organizaciones políticas la lucha por los derechos de las trabajadoras a nivel internacional.


Y para que esta lucha en el siglo XXI siga con su carácter combativo, la huelga feminista convocada debe ser un éxito. Las esferas donde ésta se debe producir, van desde los cuidados y las tareas del hogar (los hombres deben asumir estas responsabilidades), pasando por el consumo, la educación y el ámbito laboral.


En resumen, podemos concluir que las cifras solo sirven si van acompañadas de un análisis riguroso y crítico que nos permita el diagnóstico para, posteriormente, exigir las medidas políticas que resuelvan esta situación.





*Cari Cano es doctora en Humanidades, con la tesis doctoral: “Las mujeres en la España de hoy: de la igualdad formal a la igualdad real” y autora del libro "8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres".









lunes, 4 de marzo de 2019

LA TAPIA DE LAS 750

Una de las cosas que más cuesta entender de la Alemania nazi es la frialdad con la que sus jerarcas planificaron el exterminio de la población judía y la eficacia con que sus funcionarios lo ejecutaron. Pues bien, sus colegas españoles no les fueron a la zaga en determinación y productividad. Emilio Mola lo tenía claro desde el principio: “Hay que eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros”. El gobierno republicano se opuso a la represión ejercida por grupos descontrolados, pero los militares sublevados se comportaron como auténticos animales carniceros.
                El resultado fue el fusilamiento de unas 100.000 personas durante la guerra y más de 50.000 en los años posteriores. España se convirtió en un gigantesco moridero, y Albacete, la capital de las Brigadas Internacionales, no iba a ser menos. En la tapia del cementerio opuesta a la ciudad fueron fusilados 735 hombres y 15 mujeres entre 1939 y 1948. Los tribunales militares que dictaron sentencia de muerte eran tan garantistas que muchas veces llamaban a los enterradores para que fuesen preparando las tumbas antes de celebrarse el juicio. La mayor parte de los ejecutados fueron a parar a una inmensa fosa común situada en el patio 3. El 14 de julio de 1939 fusilaron a 30 personas, entre ellas a dos hermanos (Librada y Juan), a la misma hora (las 5 de la madrugada), hombro con hombro, para que el horror del castigo se multiplicase hasta el infinito. A partir de 1945, curiosamente, las autoridades franquistas empiezan a desocupar la mencionada fosa. Algunos restos fueron dispersados por diversos pabellones, y otros fueron arrojados al osario sin más consideración. ¿Pretendían, quizás, borrar las huellas el genocidio político que habían perpetrado ante la posibilidad de una invasión aliada o de un “Núremberg” español? Es muy probable, aunque ahora sabemos que aquellos criminales no tenían nada que temer: las democracias de entonces y nuestra democracia actual nunca dudaron en concederles impunidad por los siglos de los siglos, amén.
                Y un profundo silencio cayó sobre ese capítulo de nuestra historia durante más de cincuenta años. En 1996, veintiún años después de morir Franco,  Manuel Ortiz publicó Violencia política en la II República y el primer franquismo, un valiosísimo trabajo de investigación centrado en la provincia de Albacete. Entonces empezamos a saber. En 2010, Yolanda López García y Mercedes Galiano Martínez identificaron una por una a las 750 personas fusiladas en nuestra ciudad en un estudio promovido por las concejalas Aurora Zárate (socialista) y Rosario Gualda (IU). Pero en la tapia de marras seguía sin haber ni la más mínima mención ni reconocimiento hacia ellas, porque el monumento “a los que amaron la paz”, inaugurado un tiempo antes, resulta tan genérico que parece dedicado más a Gandhi o a Heidi que a las víctimas de la represión. Estando así las cosas, el pasado mes de junio un conjunto heterogéneo de organizaciones (IU, PSOE, PCE, UJCE, Podemos, Equo, Ganemos, CCOO, UGT, STE, CEDOBI, Foro por la Memoria, Albacete por la República…), coordinadas por el Grupo de Amig@s Antonio Machado, se reunió  con Llanos Navarro, actual responsable del cementerio, para solicitar la instalación de una placa conmemorativa. La concejala, que en todo momento se mostró muy sensible y compungida, se comprometió a resolver el asunto “en quince días”. Pasaron meses y más meses. No resolvió. No contestó a las innumerables llamadas. Las cosas habían cambiado. Entretanto, el PP de Pablo Casado había girado hacia la extrema derecha… Las organizaciones anteriormente mencionadas valoraron varias posibilidades, pero optaron por empezar presentando una moción en el pleno de febrero a través de Ganemos y PSOE. Y así fue. Acudieron al Ayuntamiento varios familiares. Todo fue muy, muy emocionante. El PP, como era previsible, votó en contra. Ciudadanos, como también era previsible, miró hacia otro lado y se abstuvo. Pedro Soriano, siempre imprevisible, votó a favor. Y la moción salió adelante. De modo que, ochenta años después, la tapia de las 750 personas fusiladas, la tapia del terror, se convertirá en la tapia de la memoria, y cada agujero de bala será (por fin, joder, por fin…) como una herida que se cierra.


viernes, 22 de febrero de 2019

Yo voté a Vox. Y tú, ¿votaste?

Ellos, ellas, por diferentes motivos, votaron a Vox sin leer antes su programa. Y Vox, gracias al PP y a Ciudadanos, cambió la vida de los españoles.
  1. Me llamo María y voté a Vox. Soy trabajadora y cobro el salario mínimo. Hace dos meses violaron a mi hija y se quedó embarazada. Ahora he tenido que pedir dinero para que interrumpa el embarazo en una clínica privada, porque la sanidad pública no se hace cargo de ello (punto 56 del programa de Vox).
  2. Soy Josefa, soy empleada mileurista, voté a Vox y me han bajado los impuestos. A mi jefe, que es multimillonario, le han bajado los impuestos más que a mí (punto 39).
  3. Yo voté a Vox. Me llamo Antonio y soy camionero internacional, llevo hortalizas de Almería a Alemania. Ahora, con el regreso de los puestos fronterizos, tardo más días en llegar, las verduras españolas son más caras, tenemos menos pedidos y menos trabajos (punto 33 del programa de Vox).
  4. Yo soy Andrés, tengo invernaderos en Almería, voté a Vox como mi amigo Antonio. Ahora vendemos menos hortalizas en Alemania porque son más caras, ya que el 99% salen por carretera y tienen que parar en dos fronteras.. Estoy perdiendo dinero (punto 33).
  5. Soy Ignacio y voté a Vox. Yo tenía un pleito con el banco porque me cobraron de más en la tramitación de la hipoteca. El Tribunal Europeo me ha dado la razón, pero ahora nuestro país no reconoce las sentencias de los tribunales internacionales, y he perdido un montón de dinero (punto 91).
  6. Me llamo Andrea, voté a Vox y ahora mi jefe, que es millonario y tiene familia numerosa y un chalé de 700 m2, ya no tiene que pagar el IBI del ayuntamiento (punto 44). Yo, que tengo dos hijos y un piso de 70 m2, sí.
  7. Me llamo Adela, tengo una tienda de productos de toda Europa y voté a Vox. Ahora, con la vuelta de las fronteras, todos los productos que vendo son más caros y vendo menos (punto 33).
  8. Soy Raúl, voté a Vox y ahora casi todos los servicios públicos que necesita mi familia se han recortado. No hay dinero para colegios, ni médicos, ni transporte… porque han rebajado los impuestos más a los más ricos (puntos 39 a 46).
  9. Me llamo Pedro y voté a Vox. Mi hijo tuvo una discusión con un guardia jurado portero de discoteca, y como eso ahora se considera un atentado a la autoridad, está en la cárcel (punto 30).
  10. Yo soy Nieves, camarera en un bar en Benidorm. Voté a Vox, pero con la vuelta de las fronteras vienen menos turistas europeos y de otros países. Mi jefa dice que tendremos que cerrar (punto 33). Por cierto, mi hijo está trabajando en Berlín y ahora necesita pasaporte para venir a España.
  11. Soy Marta, voté a Vox. En mi pueblo hay muchos inmigrantes en situación legal desde hace años. Como ahora les obligan a pagar la sanidad, muchos no van al médico y no vacunan a sus hijos y están creciendo las enfermedades (punto 59).
  12. Me llamo Soledad, voté a Vox. Ahora tengo problemas con mi exmarido, es un violento que me amenaza, pero han derogado la ley de violencia de género y han ilegalizado las organizaciones de mujeres que podían ayudarme… no sé qué hacer (punto 70).
  13. Soy Jaime y voté a Vox. Mi vecino de abajo robó una moto, está condenado a dos años y un día y está en la cárcel, no tiene derecho a ningún privilegio porque es un inmigrante irregular. Mi vecino de arriba asesinó a su mujer, está condenado a 20 años, está en la cárcel, pero tiene derecho a privilegios penitenciarios porque es español. (punto 92).
  14. Soy Cristina, voté a Vox y ahora mi hija, que es muy trabajadora, pero se pone muy nerviosa en los exámenes, ha suspendido el examen de final de ESO y se ha quedado sin el título. ¿Y ahora qué? (punto 64).
  15. Me llamo Pablo, soy maestro en la escuela pública y voté a Vox. Ahora han implantado el cheque escolar y tenemos menos niños en la escuela… y van a cerrar el colegio (punto 61).
  16. Me llamo José Mª Aznar, he sido presidente del gobierno y voté a Vox. Ahora estoy sometido a un proceso de depuración de responsabilidades por haber negociado con ETA (punto 88).
  17. Soy uno de los cómicos de Los Morancos… yo no voy a decir si voté a Vox, pero una vez hicimos una broma con el himno de España y un jamón… y ahora estamos en la cárcel (punto 3).
Ellos votaron a Vox y Pablo Casado puso en práctica su programa y cambió nuestra vida. Y tú, el próximo día 28, ¿vas a votar?






sábado, 16 de febrero de 2019

Presupuestos, nacionalismos y nuevas elecciones

Cuando el pasado miércoles los nacionalistas catalanes, ERC y PdeCat, sumaron sus votos a los españolistas PP y C's para tumbar unos presupuestos sociales, se abrió la puerta a la convocatoria de unas elecciones generales, un panorama donde puede ganar la derecha más rancia de este país, el trifachito de la plaza de Colón, algo que no deseamos de ninguna manera. Se veía venir, la mezcla de las cuentas del Estado con el inicio del juicio en el Tribunal Supremo contra el soberanismo catalán hizo unos extraños compañeros de viaje, juntó a los que se envuelven con las banderas, ideologías contrapuestas, para echar atrás unos presupuestos que, aún no siendo los mejores, intentaban cambiar ciertas cuestiones en favor de los más desfavorecidos. Algunos no quisieron darse cuenta que denunciar la vulneración de derechos y reivindicar el diálogo es compatible con hacer políticas concretas que beneficien a la mayoría social, era algo importante para parar los pies a la extrema derecha. Bloquear unos presupuestos sociales es un error histórico, pues perjudica a todo el mundo y tiene un calado de irresponsabilidad política difícilmente justificable. La salida democrática y negociada al conflicto catalán y español, que muchos en este país queremos, la verdadera política y el diálogo se ha dejado atrás para resolver la grave crisis territorial de este país.

Hace ya algunos meses que insistíamos que nunca hemos entendido ni aceptado a los nacionalismos, tanto el periférico (catalán, vasco, gallego,..) como el nacional-centralista, que hunde sus raíces en el rancio franquismo sociológico al más puro estilo fascista. Estamos convencidos que el nacionalismo y las banderas al viento son un invento de la burguesía para dividir a los trabajadores y trabajadoras, haciendo núcleos mutuamente intolerantes pensando más en la propia identidad que en la solución de los problemas que ha provocado el maldito capitalismo a la gran mayoría de la humanidad. Y hoy seguimos pensando lo mismo, por encima de las identidades nacionales, más que cuestionables, de los instintos patrioteros, están las soluciones a las numerosos carencias que la clase trabajadora tiene en España.

Ante este panorama de bloqueo, de un país sin cuentas, Pedro Sánchez no podía seguir gobernando con unos presupuestos austeros y antisociales, prorrogados de su antecesor censurado, por lo que, en el día de ayer, de acuerdo con sus potestades, y no olvidemos las grandes presiones internas de algunos de los barones socialistas y de los “jarrones chinos” neocapitalistas, ha convocado elecciones generales para el próximo 28 de abril. En estos últimos ocho meses, tras la moción de censura, el presidente Sánchez ha desaprovechado la oportunidad de avanzar hacia una sociedad más progresista, más justa y más solidaria derogando la Ley Mordaza y la Reforma Laboral, reformando la Justicia, agilizando la ayuda a la Dependencia, tirando la LOMCE a la basura, implementando otras políticas migratorias,... y tantas y tantas medidas sociales que muchos creíamos urgentes. Las cuentas bloqueadas han hecho tirar la toalla a PS, las elecciones están aquí, el resultado de las urnas nos va a traer un nuevo parlamento que será lo que la movilización del electorado quiera.

Se abre un apasionante futuro, una primavera electoral donde la ciudadanía expresará en menos de un mes sus voluntades para elegir a sus representantes europeos, estatales y locales. Toca remangarse, trabajar y buscar iniciativas, algunas contrarreloj, para unir esfuerzos para que los partidos de la izquierda dejen de ver los sillones, las siglas o el beneficio electoral y sean cómplices para contrarrestar el avance de la la ultraderecha franquista y cavernaria del siglo pasado. Se deben olvidar ombliguismos y egos superlativos, los retos son tan importantes que la fuerza de toda la izquierda debe hacerse patente el 28 de abril y el 26 de mayo. Llega la hora de votar a aquellos que den respuesta a las necesidades de la clase trabajadora, las banderas no son la solución, es el momento de dejar atrás el desencanto, hay que llenar las urnas de esperanza, de lucha y de votos de izquierdas. La desmovilización de los progresistas hará el juego a las derechas, y eso no nos lo podemos permitir, superemos aquello que nos separa y vayamos con ilusión a elegir a gentes honradas de izquierdas. ¡Es la hora!







jueves, 7 de febrero de 2019

PEDRO SÁNCHEZ, ¿VASALLO DEL IMPERIALISMO YANQUI?

Es triste, es preocupante y es indignante que los partidos de la derecha clásica estatal asuman sin desmelenarse el discurso de la nueva extrema derecha. Pero no es raro. El PP fue fundado por un ministro de Franco y ha representado la única posibilidad de voto útil para muchos nostálgicos de la dictadura. Casado está intentando refundar el partido devolviéndolo a sus esencias carpetovetónicas. Y no es por casualidad. Sabe muy bien lo que hace. Lleva toda la vida viviendo de los designios de Génova y conoce bien el percal. Por su parte, la histeria españolista de Ciudadanos encaja como anillo al dedo con el patriotismo de “charanga y pandereta” que tanto gusta en los ambientes ultras. Desde luego, la prensa extranjera tiene claro dónde situar a la formación naranja, y no es precisamente en el centro del tablero. O sea que el conocido como “trifachito” no es otra cosa que una especie de “santísima (es un decir) trinidad” compuesta por tres personas electorales y una sola naturaleza política. De hecho, este mismo domingo se manifiestan juntos, “prietas las filas”, por la cosa esa del relator…

Tampoco vemos nada raro, la verdad, en que García Page ande por ahí disputando el voto a las huestes reconquistadoras de Abascal. El actual presidente de Castilla-La Mancha creció en el regazo populista y beaturrón de José Bono. Ha mamado su regionalcatolicismo. No se pierde ni una misa ni una procesión. Y no se ensarta en el cogote una peineta porque los del PP le llamarían copiota. No nos extraña, por lo tanto, escucharlo defender la caza y los toros como si en ello le fuese la vida, aunque nunca habríamos imaginado que la calentura le llegara al punto de pretender crear un canal exclusivo de televisión para cada una de estas actividades. Es flipante, pero, bueno, es Page… En el fondo, nada nuevo bajo el sol de mojigatería y paletismo con que ha gobernado esta región durante los últimos años.

Ahora bien, lo que nos tiene últimamente algo desconcertados es la deriva de Pedro Sánchez. No es que esperásemos mucho. Todo el mundo sabe que era el candidato del aparato en las primarias de 2014. “No vale, pero nos vale”, parece que dijo Susana Díaz. O sea que… Pero, en fin, recuperó la secretaría general con un discurso netamente de izquierdas. Parecía que de su mano el PSOE podía reorientar el rumbo hacia sus propios principios y reencontrarse consigo mismo… Por eso nos cuesta mucho entender que el gobierno de Pedro Sánchez se comporte como la extrema derecha europea en materia de inmigración. Nos parece alucinante, por decirlo de alguna manera, que la administración prohíba zarpar a los barcos de rescate Aita Mari y Open Arms. Según el contador de esta última organización son ya en torno a 350 las personas ahogadas en el Mediterráneo por denegación de auxilio. El mismo Salvini, uno de los gobernantes más inhumanos de los últimos tiempos, ha felicitado a Pedro Sánchez por bloquear estas embarcaciones.

Y tampoco entendemos que Pedro Sánchez se haya echado en brazos de Donald Trump para desestabilizar Venezuela y situarla al borde de la guerra civil. Cada vez que EEUU ha intervenido en otro país ha sido para provocar una tragedia. ¿Está realmente nuestro presidente preocupado por la situación de los derechos humanos y la democracia en el mundo? Entonces, ¿por qué le sigue vendiendo armas a un estado totalitario como Arabia Saudí? ¿Cuánto tiempo le va a conceder al rey Salmán para que deje de masacrar a la población del Yemen? ¿Cuándo va a lanzar un ultimátum al gobierno de Israel para que cumpla con las resoluciones de la ONU y libere los territorios ocupados? ¿Cuándo va a reconocer la legítima autoridad del Frente Polisario en el Sáhara Occidental? ¡Se nos ocurren tantas posibilidades! ¿Qué plazo le impondrá a Donald Trump para que cierre Guantánamo, respete los derechos de los migrantes o desmantele las bases estadounidenses en territorio español? Le damos ocho días a Pedro Sánchez para actuar. Si no lo hace, pensaremos que no es más que un cínico, un pusilánime y un vulgar vasallo más del imperialismo yanqui.